25.1.09

JUAN PABLO DUARTE: Dominicano inmortal

Ningun ciudadano en el mundo sabe lo que es la libertad hasta que la pierde. El que reside en un país diferente al lugar donde nació conoce de muchas historias de inmigrantes, tan diversas, como el crisol de nacionalidades que por ejemplo convergen en los Estados Unidos. Lo que sí es una aspiración natural entre todos los que cuentan su historia es que la LIBERTAD por alcanzar algo individual o colectivo es el punto de referencia o común denominador. La autodeterminación de los pueblos, el derecho a la independencia de las naciones es inalienable.

Hablando de independencia, uno de los personajes más relevantes y referentes de la historia Dominicana que personalmente más admiro es JUAN PABLO DUARTE y DIEZ (1813-1876), quien a mi juicio fue el ideólogo, activísta y principal propulsor de la independencia de la República Dominicana como nación, tenía apenas 25 años el 1838 cuando comenzó a fomentar los ideales de independencia, creando junto a sus amigos la Sociedad secreta LA TRINITARIA. Duarte había sufrido el dolor de ver su país invadido por Haiti desde 1822 cuando niño (9 años), cuya cultura, idioma, indiosincrasia y orígen había sido totalmente diferente al conocido por Juan Pablo Duarte y Diez, hijo de español y criolla en la Colonia Española de Santo Domingo. Haiti fué una consecuencia del tratado de Ryswick-1697 (guerra de la Gran Alianza entre España, Francia e Inglaterra) en que se acordaron recuperación y cesión de territorios tanto en Europa como en posesiones en el continente americano. España cedió a Francia una porción de la parte occidental de la Isla de Santo Domingo (en el Caribe) a cambio de recuperar territorios en Cataluña y las fortalezas de Mons, entre otros. Esa es una triste historia Dominicana, pero hoy prefiero resaltar el espíritu de libertad del Padre de la patria.

UN DOMINICANO INMORTAL NACIDO HACE 196 AÑOS

Juan Pablo Duarte Diez, político y humanista, arquitecto y genio creador de la República Dominicana, padre de la Patria, nació en la ciudad de Santo Domingo, el 26 de enero de 1813. Sus padres fueron Juan José Duarte, oriundo de España, y doña Manuela Diez Jiménez, criolla natural de la ciudad de El Seibo.
Juan Pablo Duarte nació y creció en una época de expansión de las ideas progresistas y liberales, en que las colonias españolas del continente latinoamericano comenzaron a luchar por sus independencias. A lo largo y lo ancho del continente soplaban vientos de libertad provenientes de los efectos generados en Europa por la revolución francesa de 1789 que provocó la caída de las monarquías feudales.

Es poco lo que se conoce de la estancia de Duarte en España. No se conoce de título profesional alguno adquirido por él en Barcelona. Esto demuestra que Duarte era un genio natural. En esos países asimiló las ideas liberales que le sirvieron de soporte para sentar bases de un proyecto de nación de un sueño que más tarde se convirtió en el nacimiento de la República Dominicana.

Duarte era un joven de una cultura avanzada, traducía documentos de varios idiomas francés, inglés, latín y alemán. Poseía aire poético y espíritu filosófico. Su inteligencia le permitió interpretar el sentimiento colectivo de independencia que deseaban las mayorías. Duarte fue el ideólogo y fundador de La Trinitaria, en ese proyecto político plasmo las ideas y principios que sirvieron de soporte a la República Dominicana. Su pensamiento político es el alma de la nación. El siguiente pensamiento es la mayor prueba de que su espíritu fue el espíritu republicano: Dios ha de concederme bastante fortaleza para no descender a la tumba sin dejar a mi patria libre, independiente y soberana.

Duarte fue un propulsor de la paz y la armonía entre los dominicanos. Fue una persona con grandes virtudes, patriota, idealista con profunda sensibilidad social, un demócrata a carta cabal, que sacrificó su vida y lo dio todo por la causa nacional. Un político incorruptible, sin ambición personal y coherente, con sus principios republicanos. Consumada la obra republicana, no solicitó el pago de su trabajo de alto riesgo, ni tampoco la devolución de la fortuna aportada. Pudo haber sido Presidente de la República y hacer provecho a su prestigio y su gloria, pero su misión no fue gobernar, sino libertar. (Claudia Hernandez, periodico Hoy).

Si observamos la Republica Dominicana hoy (2009) podríamos decir que el pueblo Dominicano mantiene VIVA esa llama de libertad y autodeterminación como pueblo encendida por Juan Pablo Duarte en 1838, aunque todavía el país a lo interno no ha podido superar definitivamente el caudillísmo que politicamente que se transmite de generación en generación como un fenómeno social que se originó precisamente en el siglo XIX tanto en República Dominicana como en otros países latinoamericanos. Sinembargo la República Dominicana de hoy es un país que emerge fuertemente como uno de los más importantes del área del Caribe social y económicamente.

JUAN PABLO DUARTE y DIEZ es un patriota INMORTAL para el pueblo Dominicano!

(con autorización a compartir y/o publicación)

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